Fuente: Lucia Morales Barquero


Mapeo participativo de las áreas prioritarias para la conservación y de las amenazas para los ecosistemas terrestres


Un reporte breve producido por el equipo de Ecosistemas Terrestres de la Iniciativa Osa & Golfito (INOGO)*. La Iniciativa Osa y Golfito, INOGO, es un esfuerzo colaborativo internacional para desarrollar una estrategia para el desarrollo humano sostenible y la gestión ambiental en los cantones de Osa y Golfito de Costa Rica. Su propósito es contribuir con el bienestar y la calidad de vida de la población, al mismo tiempo que asegurar la salud a largo plazo de los recursos primarios base representados en los ecosistemas marinos y terrestres de la región.


Rodolfo Dirzo a,b
Eben North Broadbent b,c **
Angélica María Almeyda Zambrano b,c
Lucía Morales Barquero c,d
Sandra Lucía Almeyda Zambrano b,c
Carlos Alberto Quispe Gil b,c,e

Department of Biology, Stanford University ( http://biology.stanford.edu ) 
Stanford Woods Institute for the Environment, Stanford University ( http://woods.stanford.edu )
Spatial Ecology and Conservation (SPEC) Lab, Department of Geography, University of Alabama, Tuscaloosa ( http://speclab.ua.edu )
FONASO program, Bangor University, UK and Goettingen University, Germany ( http://fonaso.eu )
Amazon Conservation Association ( http://www.amazonconservation.org )

* Para aprender más sobre INOGO visite nuestro sitio web: http://inogo.stanford.edu
** Por favor contactarme con cualquier pregunta a: eben@ua.edu


1. Resumen

Este ejercicio de mapeo participativo hizo posible colectar el conocimiento acumulado por un grupo selecto de expertos en el área geográfica de manera espacial. Se emplearon métodos estadísticos espaciales en las respuestas recibidas para definir áreas prioritarias para la conservación, y las áreas bajo mayor presión de amenazas en  los ecosistemas terrestres de la región. Se identificaron cuatro zonas de distinta importancia para así facilitar la interpretación de los resultados y su asimilación en planes de manejo que contemplen acciones específicas. Las cuatro zonas varían desde áreas de alta prioridad para la conservación con un alto nivel de amenazas; a áreas de baja prioridad para la conservación con un bajo nivel de  amenazas.


2. Métodos

Se desarrolló un ejercicio de mapeo participativo que podía realizarse mediante correo electrónico, en reuniones individuales, o en talleres. Esta herramienta está disponible en el siguiente enlace http://goo.gl/ZkzPr. Nuestra estrategia se centró en entrevistas con expertos en la región de estudio de INOGO. Nos reunimos con 34 expertos con conocimientos específicos de las prioridades de conservación de los ecosistemas terrestres y amenazas durante el año 2012, incluyendo miembros del SINAC, de ONGs, y de instituciones gubernamentales. Los expertos contaron con experiencia de trabajo en el área de 4 a más de 39 años. 

Se obtuvieron un total de 79 zonas de prioritarias para la conservación, y 63 zonas de amenazas, cada zona con cuenta con información descriptiva y cualitativa (respuestas en los Apéndices A1, A2, and B). 

Los criterios empleados para definir cada área fueron analizados mediante un análisis visual realizado empleando www.wordle.net, y un análisis cualitativo realizado empleando www.textalyser.net, ambas herramientas son de código abierto y están disponibles en internet.

Las prioridades y las amenazas fueron agregadas y analizadas espacialmente, mediante un proceso de mapeo. Los mapas participativos de prioridades de conservación y de amenazas a los ecosistemas terrestres se crearon mediante la suma de polígonos superpuestos, donde  cada polígono tiene un valor de uno (Figura 1). El rango de los valores en el raster de áreas  prioritarias para la conservación fue de cero a 13, y el rango de los valores para las amenazas fue de cero a 10. Ambos rasters fueron estandarizados a la proporción del máximo valor.  Un mapa integrado de las zonas prioritarias de conservación más amenazadas se calculó multiplicando la importancia proporcional (es decir, valor de píxel dividido por el máximo valor) de la prioridad de conservación por la importancia proporcional en el mapa de las amenazas


3. Resultados

Mapa interactivo
Un mapa interactivo con las áreas prioritarias para la conservación y con las áreas amenazadas en los ecosistemas terrestres se encuentra disponible en el siguiente enlace http://goo.gl/wJXFL (Figura 2). Para ver el criterio utilizado para la inclusión de una determinada área (polígono), por favor, haga clic sobre el polígono de su interés. Para ver solo algunos polígonos usted puede desactivar o activar polígonos en la tabla de contenido.

Análisis de los criterios
Los resultados del análisis visual destacan la importancia de la conectividad, de los hábitats boscosos, y de la fauna de la región como prioridades críticas para la conservación. La pérdida de conectividad mediante la conversión de bosques a plantaciones de palma aceitera, y  la reducción de la fauna mediante su cacería ilegal fueron identificadas como las amenazas críticas a los ecosistemas terrestres de la región. Las figuras 3 y 4 presentan el análisis visual de las prioridades de conservación y las amenazas.

El análisis cuantitativo de los criterios resulto en un total de 490 palabras provistas en los criterios para las áreas prioritarias para conservación, de las cuales 240 fueron palabras únicas (Tabla 1). La palabra más abundante fue bosques (22), seguida por conectividad (17) y animales (10).  Para los criterios para áreas de amenazas fueron provistas un total de 361 palabras, de las cuales 227 fueron únicas (Tabla 2). La palabra más abundante fue conectividad (8) seguida por humedales (7), perdida (7), pesca (7), y cacería (5). 

Mapas espaciales
Se crearon dos mapas base: el mapa participativo de prioridades de conservación (Figura 5) y el mapa participativo de amenazas a los ecosistemas terrestres (Figura 6). Con esta información se creó el mapa participativo de las áreas prioritarias de conservación más amenazadas (Figura 7).

La coincidencia especial de las áreas prioritarias para la conservación y las áreas de amenazas fue comprada usando 977 puntos distribuidos aleatoriamente para extraer información del raster (Figura 8), seguido por una regresión entre las proporciones para las áreas prioritarias para la conservación y las proporciones para las amenazas (Figura 9). La regresión fue significativa y tuvo una relación positiva (proporción de prioridad para la conservación =  0.0664806 + 0.7730717 * proporción de amenaza; N = 977; Adj-R2 = 0.48; P < 0.0001). Basados en este análisis identificamos el valor umbral de 0.4 y cuatro zonas integrativas definidas como:
  • Zona 1 = alta prioridad de la conservación, alto nivel de amenazas; 
  • Zona 2 = alta prioridad de la conservación, bajo nivel de amenazas; 
  • Zona 3 = baja prioridad de conservación, bajo nivel de amenazas; 
  • Zona 4 = baja prioridad de conservación, alto nivel de amenazas; 
Estas zonas son diferentes de las interacciones mostradas en la Figura 10, por ejemplo, áreas de baja prioridad para la conservación  pueden compensar altos valores de amenazas. Esta simple delineación hace posible la aplicación de un conjunto de medidas único relacionados a cada zona y permite la distribución eficiente de fondos para acciones de conservación. 

Las áreas en cada zona de importancia se presentan en la Tabla 3. Un total de 143 zonas únicas fueron creadas durante el proceso de cálculo, pero la mayoría de área en cada zona ocurrió en el 10% más alto de las áreas dentro de cada zona. Para la zona 1, 98% del área estuvo compuesta de 2 polígonos (de un total de 12). Para la zona 2, 95% del área estuvo compuesta de 8 polígonos (de un total de 57). Para la zona 3, 92% del área estuvo compuesta por 5 polígonos (de un total de 48). Para la zona 4, 99.9% del área estuvo compuesta por 1 polígono (de un total de 26). El área contigua de mayor tamaño en cada zona incluyo, 51.0%, 24.9%, 39.1% y 99.9%, de las zonas 1-4 respectivamente.


4. Sumario

Las prioridades de conservación prioritarias son aquellas que mantienen o incrementan la conectividad de las áreas de bosque importantes para los patrones de movimiento de la fauna. Ecosistemas específicos listados como prioridades de conservación fueron bosques nublados, bosques primarios, y ares de bosque cercanas a las playas. Especies especificas listadas fueron  jaguar (Panthera onca), puma (Puma concolor), cotinga piquiamarilla (Carpodectes antoniae), tangara hormiguera carinegra (Habia atrimaxillaris), y amazilia manglera (Amazilia boucardi). 

Las principales amenazas incluyeron la perdida de conectividad, la degradación de los humedales, y la perdida de especies de fauna por cacería y pesquería ilegales. El análisis espacial remarco la importancia de un corredor entre el Parque Nacional Corcovado y el Parque Nacional Piedras Blancas, específicamente en el área circundante a Rancho Quemado. Esta área también remarcada como la más alta prioridad de conservación con el más alto nivel de amenazas y se le asignó a la zona de importancia 1- área de alta prioridad para conservación con alto nivel de amenazas. De acuerdo a estos resultados el área circundante a Rancho Quemado tiene la más alta prioridad de conservación en los ecosistemas terrestres de la región de estudio de INOGO, seguido por los manglares de Terraba-Sierpe, que viene siendo degradado por sedimentación e invasión causadas por plantaciones de palma aceitera y la agricultura de arroz. 


5.  Agradecimientos

Queremos agradecer de manera muy especial a los 34 expertos que participaron en este ejercicio de mapeo participativo. Agradecemos a los expertos miembros de  Yaguara,  Centro de Investigación Los Charcos, Universidad de Costa Rica, ICOMVIS, SINAC, Red Costariccense de Reservas Naturales, American Bird Conservancy,  Tiskita Jungle Lodge,  y otras organizaciones. En particular queremos agradecer los esfuerzos de Juan Luis Sanchez, Reinaldo Aguilar, Emilio Fallas Sandi, y Peter Aspinall Murray. Agradecemos también a Andrew Rothman, quien proporciono conocimientos en base a información colectada por una coalición de organizaciones e investigadores que incluyen American Bird Conservancy, Daniel J. Lebbin, Osa Conservation, Karen Levalle, Bosque de Rio Tigre Lodge, Liz Jones, Abraham Gallo y Craig Thompson.


6. Tablas

Tabla 1. Palabras más usadas para describir los criterios para las prioridades de conservación para los ecosistemas terrestres. 


Tabla 2. Palabras más usadas para describir los criterios para las amenazas a los ecosistemas terrestres.


Tabla 3. Numero de polígonos y área (ha) para cada una de las zonas de importancia.


7. Figuras

Figura 1. Áreas de prioridades para conservación y de amenazas con el criterio para su inclusión.


 

Figura 2. Un mapa interactivo con las áreas prioritarias para la conservación y con las amenazas a los ecosistemas terrestres se encuentra disponible en el siguiente enlace http://goo.gl/wJXFL. Para ver el criterio utilizado para la inclusión de un determinado polígono, por favor, haga clic sobre el polígono de su interés. Para ver solo algunos polígonos usted puede desactivar o activar polígonos en la tabla de contenido.



Figura 3. Mapa de palabras más usadas para describir las prioridades de conservación. 
Haz clic para ver una versión de alta resolución. Construido en www.wordle.com




Figura 4. Mapa de palabras más  usadas para describir las amenazas a los ecosistemas terrestres. 
Haz clic para ver una versión de alta resolución. Construido en www.wordle.com


Figura 5.  Mapa participativo de prioridades de conservación por los ecosistemas terrestres.


Figura 6. Mapa participativo de amenazas a los ecosistemas terrestres.


Figura 7. Mapa participativo para las prioridades de conservación más amenazadas de los ecosistemas terrestres. 
 

Figura 8. Puntos distribuidos aleatoriamente.
 


Figura 9. Regresión linear entre los puntos al azar (Figura 4) de prioridades de conservación y amenazas a conservación de los ecosistemas terrestres. Este resultado tiene alta significancia estadística (N = 977; Adj-R2 = 0.48; P < 0.0001).

 
Figura 10. Zonas de acción para la conservación de los ecosistemas terrestres.


8. Apéndices


Apéndice A1. Criterio para inclusión como prioridad de conservación de los ecosistemas terrestres.
 


Apéndice A2. Criterio para inclusión como prioridad de conservación (continuación)
 


Apéndice B. Criterio para inclusión como amenaza a los ecosistemas terrestres.