Fuente: http://costa-rica-guide.com


Aprovechamiento Forestal


Un reporte breve producido por el equipo de Ecosistemas Terrestres de la Iniciativa Osa & Golfito (INOGO)*. La Iniciativa Osa y Golfito, INOGO, es un esfuerzo colaborativo internacional para desarrollar una estrategia para el desarrollo humano sostenible y la gestión ambiental en los cantones de Osa y Golfito de Costa Rica. Su propósito es contribuir con el bienestar y la calidad de vida de la población, al mismo tiempo que asegurar la salud a largo plazo de los recursos primarios base representados en los ecosistemas marinos y terrestres de la región.

Rodolfo Dirzo a,b
Eben North Broadbent b,c **
Angélica María Almeyda Zambrano b,c
Lucía Morales Barquero c,d
Sandra Lucía Almeyda Zambrano b,c
Carlos Alberto Quispe Gil b,c,e

Department of Biology, Stanford University ( http://biology.stanford.edu ) 
Stanford Woods Institute for the Environment, Stanford University ( http://woods.stanford.edu )
Spatial Ecology and Conservation (SPEC) Lab, Department of Geography, University of Alabama, Tuscaloosa ( http://speclab.ua.edu )
FONASO program, Bangor University, UK and Goettingen University, Germany ( http://fonaso.eu )
Amazon Conservation Association ( http://www.amazonconservation.org )

* Para aprender más sobre INOGO visite nuestro sitio web: http://inogo.stanford.edu
** Por favor contactarme con cualquier pregunta a: eben@ua.edu


1. Resumen

Principales lugares de aprovechamiento forestal en Osa y Golfito:

En el pasado: Reserva Forestal Golfo Dulce en especial las zonas: Los Mogos, Rincón, Rancho Quemado, Bahia Chal.
Actualmente: la zona de Golfito, presenta permisos para diferentes categorías de manejo. La zona de la Península de Osa, la mayoría son permisos de extracción de madera caída. 

Marco legal:

· Ley Forestal N° 7575 (1996): establece los principios y mecanismos para el aprovechamiento forestal sostenible. Art 20: establece que los bosques deben de manejarse de acuerdo a un plan de manejo. En su Art. 30 define los planes de manejo.
· Decreto ejecutivo No27388 (1998): analiza principios, criterios e indicadores par manejo sostenible de bosques 
· Decreto No 34459 (2008): elabora estándares de Sostenibilidad para el Manejo Sostenible de Bosques en CR. 
· Otras leyes relacionadas: Ley Orgánica del Ambiente N° 7554, Ley de Uso, Manejo y Conservación De Suelos N° 7779, Ley Biodiversidad N° 7788 y Ley orgánica del Colegio de Ingenieros Agrónomos 
· Instituciones Claves para sector Forestal: ACOSA/ SINAC, SIREFOR, ONF, FONAFIFO, FinnFor- CATIE, UCR, TEC, UNA. 

Problemática:

El aprovechamiento forestal en la zona de Osa-Golfito es un tema complejo que abarca problemas sociales y ambientales. En términos sociales, la extracción de madera del bosque no ha generado una alternativa sostenible a los dueños de los terrenos boscosos. Siendo uno de las causas principales la mala distribución del dinero en la cadena de producción de la madera. En la cual los dueños de la tierra de donde se realiza la extracción finalmente solo reciben alrededor del 10% del precio final (Baltodano, 2003).

Ambientalmente la extracción forestal en la zona ha causado gran degradación del ecosistema boscoso, en términos de su composición y estructura. En general, existen aún grandes vacíos de información que limitan un manejo sustentable del bosque. El ciclo de corta y diámetro mínimo ha sido determinado en base a pocos estudios de crecimiento bajo periodos relativamente cortos e influidos por criterios financieros.

Otros tres problemas ambientales ligados al aprovechamiento forestal son procesos erosivos posteriores, cambio de uso de suelo y a aumentos en la cacería.

Recomendaciones:

· Planificación espacial, que incorpore criterios ecológicos y de suelos que permita garantizar el manejo del bosque de forma sostenible. Se debe evaluar la planificación espacial existente y aplicarla.
· Alternativas al aprovechamiento tradicional y de bajo impacto ej. turismo, madera caída, madera o productos forestales de valor agregado, o venta de carbono. 
· Análisis que evalúe los "trade-offs" entre los beneficios económicos generados a partir de la extracción y los generados por el bosque en pie, enfocado en beneficios para las personas que viven y son dueñas de terrenos en zona Osa y Golfito. 
· Generar y aplicar información que permita evaluar y monitorear el estado del bosque y los efectos del aprovechamiento sobre el mismo. Por ejemplo evaluar el impacto en término social y ambiental que han tenido los permisos de madera caída. 


2. Introducción

Península de Osa representa el último remanente de bosque húmedo tropical de la costa pacífica de América Central. Junto con el noroeste de Panamá, es considerada como las áreas de más alto endemismo del Neotrópico (Kapelle et al. 2002).

Aparte de su riqueza biológica, los bosques de Osa representan uno de las cinco reservas de madera más importante para Costa Rica. La utilización de este recurso, ha tenido distintas etapas: desde la explotación no sostenible hasta la prohibición total de manejo forestal. Esta dinámica ha tenido efectos importantes en el estado de los bosques y en las poblaciones que de ellos dependen. Lamentablemente, no se ha dado una documentación y análisis sistemático de estos efectos. Por esto en la actualidad, se desconoce el estado de conservación de estos bosques y no hay claridad en las consecuencias que tiene su aprovechamiento.

El recurso forestal de Osa se encuentra principalmente en la Reserva Forestal Golfo Dulce (RFGD), Parque Nacional Corcovado (PNC), Parque Nacional Piedras Blancas (PNPB) y en el Humedal Térraba Sierpe (HNTS). Sin embargo es en la RFGD, ha sido donde se ha dado el aprovechamiento forestal tanto de manera legal como ilegal en las últimas décadas. Para la zona de Golfito no existe tanta información sobre el aprovechamiento forestal como para Osa. Es por esto que este reporte se centra en la Península, sin embargo muchos aspectos son comunes a ambas zonas.

En área de Osa se calcula que existen + 700 especies de árboles, de las cuales 60-65 especies se consideran maderables y son utilizadas (Tabla 1). Entre las especies más "populares" en el aprovechamiento forestal están: el Ajo, el Nazareno, Baco y la Fruta dorada.

En la actualidad, la tala de árboles de forma legal, requiere permisos de aprovechamiento forestal asociados a planes de manejo. La actividad está regulada en la ley Forestal 7575 y solo se puede dar en tierras que no se consideren patrimonio natural del estado, es decir en fincas privadas una vez que se otorgue el permiso respectivo. Esta actividad está totalmente vedada para ciertas especies, que se consideran en peligro de extinción o amenazadas (Tabla 2).


2.1. Historia del Aprovechamiento Forestal en Osa

2.1.1 Aprovechamiento forestal por los primeros colonos hasta 1950

Esta etapa se distingue por baja población en el área. Hacia 1930 la Península contaba con solamente 1200 habitantes. Parte de los pobladores provenían de Panamá y parte fueron campesinos costarricenses. Debido a la baja población también hay muy poca explotación de los bosques.

A partir de 1930 se establece en la compañía bananera y se descubre oro, lo cual cambia la dinámica de la población y afecta a los bosques. Aumenta la demanda por madera y ocurre deforestación en la zona para establecer fincas ganaderas y fincas experimentales de banano. Sin embargo el aprovechamiento no era tan intenso, como será posteriormente. Ejemplo de esto es que en la zona de Corcovado solo se contaba con dos aserraderos portátiles. En esta etapa se dio el consumo local de madera, Virola koschnyi (fruto dorado), Cedrela mexicana (cedro), Calophyllum brasiliensis (maria), and Brosimum costarica­num (ojoche) para cercas, muebles y viviendas (Vaughan 2012). La compañía bananera deja la zona de Osa a principios de los 40's y se traslada a Golfito.


2.1.2 Finales 50 y la llegada de las compañías forestales extranjeras

En 1959, el gobierno de Costa Rica, como parte de una iniciativa de desarrollo, dio en concesión alrededor 60,000 hectáreas a la transnacional Osa Producto Forestales para explotación forestal y minera (Vaughan 2012). Muchas de estas tierras, que estaban en parte habitadas, se ubicaban en lo que hoy es el Parque Nacional Corcovado. Durante este tiempo la compañía Osa Productos Forestales solamente explotó maderas preciosas cerca de su centro de operaciones el área de Rincón (Barrantes et al. 1999); esto posiblemente por la dificultad de acceso a otras zonas.

La introducción de la motosierra en los años 60´s aceleró el proceso de reclamo de tierras y aumentó de la migración a la Península. La deforestación para la creación de más fincas ganaderas se incrementó considerablemente. Con la motosierra se vuelve más fácil la limpieza de terrenos, por lo que aumentaron los problemas de precarismo y tensión entre la compañía extranjera y los pobladores.

A finales de la década de los 60´s y comienzos de los 70's, hay un cambio en el uso tradicional de la tierra y la presión sobre el recurso forestal crece. Sin embargo, todavía en 1975 gran parte del bosque se encontraba intacto; principalmente por la dificultad de acceso, topografía y condiciones climáticas. Según Vaughan & Rodriguez (1997) en Vaughan (2012), todavía en 1974 el 80% bosque no había sufrido ninguna perturbación antropogénica.

Sin embargo con la apertura de la carretera, los problemas entre pobladores locales y los planes de desarrollo de la compañía forestal, los bosques de Osa comienzan a estar seriamente amenazados. En este momento, el gobierno, apoyado por la comunidad de conservación internacional, negocia con Osa Productos Forestales, hacer un intercambio de tierras. La compañía recibe tierras en lo que hoy es la Reserva Forestal Golfo Dulce a cambio de abandonar las tierras que quedaran dentro del Parque Nacional Corcovado. De esta forma se protege parte del recurso forestal del área y se expone el que queda dentro de la futura RFGD.


2.1.3 Aprovechamiento durante 80s-90s

Durante finales de los 80s y principios de los 90s se da una constante lucha por la tierra; por establecer su uso y el derecho a utilizarla. Paralelamente se da un proceso complicado de expansión agrícola y creación de áreas protegidas. Se crea la Reserva Forestal Golfo Dulce en 1978 y la Reserva Guaymí (1981). Al mismo tiempo que se dan procesos de creación áreas protegidas, se abre la carretera hasta Puerto Jiménez, con el fin de promover el desarrollo de la zona. Con la apertura de la carretera, los madereros tienen finalmente el acceso al valioso recurso forestal de la Península.

De 1980 a 1997 se pierden grandes cantidades de bosque, para obtener madera y desarrollar la ganadería y agricultura. Según Sanchez-Azofiefa et al. (2003) de 1979-1986 se pierde casi 6% de la cobertura en la RFGD, y en los siguientes 10 años la tasa de deforestación anual será de un 0.5%, llegando esta zona a solamente un 56% de su cobertura forestal.


2.1.4 Los planes de aprovechamiento forestal de 1997-1999

Un año después de aprobada la Ley Forestal 7575 (1996) que estipula que el bosque solo puede ser aprovechado con Planes de Manejo; se publica la reglamentación específica para la elaboración de los mismos. Esta nueva reglamentación permitía el aprovechamiento en fincas no inscritas, lo cual correspondía a gran parte dentro de la RFGD. En el área de ACOSA se presentaron gran cantidad de planes de manejo (Figura 2). Este reglamento se reforma, en 1999, y se prohíbe el aprovechamiento de fincas no inscritas.

El aprovechamiento forestal fue muy intenso en estos dos años y evidentemente estaba causando la degradación ambiental de la Península. Durante este este periodo hay evidencia de que se explotaron especies maderables declaradas en veda total (D. E. 257000-MINAE 1997) como el Ajo negro (Anthodiscus chocoensis), Caoba (Swietenia macrophylla) o Cristóbal (Platymiscium pinnatum) (Barrantes et al. 1999).

El trabajo realizado por Barrantes et al. (1999) fue clave para detener el aprovechamiento forestal no sostenible que se había surgido a raíz del nuevo reglamento forestal. Estos autores evalúan en campo los planes de manejo y encuentran muchas inconsistencias y fallos en su elaboración y ejecución. Por ejemplo la mayoría de los planes no presentaban las zonas a extraer y el área de reserva debidamente delineada en un mapa a escala 1:50 000 como lo requiere la ley. En campo se observó el impacto que la ejecución de los planes había tenido y sus implicaciones inmediatas. Por ejemplo determinaron a partir de un análisis de 4 fincas bajo plan de manejo que el promedio del tamaño de los claros era 625 m2 con rangos entre 135 m2 y 3680 m2. Cuando un claro natural en promedio es de 85 m2, con rangos entre 20 y 350 m2.


2.1.5 Aprovechamiento en la actualidad

La actividad forestal ha disminuido en la zona de ACOSA. Actualmente son pocos los permisos de aprovechamiento en la región y la mayoría se dan fuera de la Península (Figura 2). Para el 2011, se reporta solamente 1300 m3 para la Península de Osa y 10000 m3 en la zona de Golfito. Esto es mucho menor que lo reportado para ACOSA anteriormente. En el período 1993-2002 en ACOSA se manejaron aproximadamente 5100 hectáreas. La mayoría de los permisos de aprovechamiento actualmente corresponden a madera caída (Figura 3)


3. Tala Ilegal

La tala ilegal es un tema complejo, que obedece a factores sociales, políticos y económicos, que va cambiando a lo largo del tiempo. Al ser una actividad ilícita es difícil cuantificar el volumen de madera extraída ilegalmente, así como su destino y precio de venta es difícil de estimar; como consecuencia existe solo alguna información general para Costa Rica y no especifica para la zona Osa y Golfito.

Según el Plan Nacional de Desarrollo Forestal 2001-2010 se estima que el 25% de la madera que se consume en Costa Rica, proviene de árboles talados de manera ilegal en bosques naturales y potreros. La evaluación realizada a través de encuestas a personas claves del sector forestal por área de conservación estima un promedio de 35% de madera consumida ilegalmente. Barrantes et al. 1999 evaluaron los tocones en áreas recién aprovechadas en los planes de manejo 1997-1999 en Osa y determino que el porcentaje de tocones no autorizados para corta correspondía a un 24%. Estos números dan idea de la magnitud del problema, alrededor de 1/3 de la madera en Costa Rica se considera ilegal.

Se considera tala ilegal el aprovechamiento de madera en áreas protegidas o en patrimonio natural del Estado, aprovechamientos en propiedad privada sin tener permisos, la corta de especies declaradas en veda y cualquier actividad que implique cambio de uso de la tierra. Gran parte de la tala ilegal en Costa Rica se da en zonas de bosques secundarios y sistemas agroforestales, promoviendo el cambio de uso de la tierra.

Uno de los principales problemas de la tala ilegal es que resulta en una competencia desleal de mercado, ya que al no tener que pagar permisos y regencias, la madera ilegal se vende a otro precio menor.

Son muchas las acciones que se requieren para controlar y entender este problema. Según el estudio realizado por el Catie en el 2001, es necesario un mayor control en campo y tener el presupuesto necesario para esto. También sugieren que en cuanto a vigilancia se incorpore a la sociedad civil a participar en grupos de control. Se debe tener mejor regulación con las guías de transporte para madera para evitar su duplicación, o reutilización. Por ejemplo una vez concluida la operación forestal se deben de retirar todas las guías no utilizadas. También se puede buscar formas alternativas de certificación que desestimule la práctica ilegal.


4. Tipos de Aprovechamiento realizados en Península de Osa

En Península de Osa, al igual que en el resto de Costa Rica, se han implementado cuatro métodos o sistemas de aprovechamiento:

1. Sistema de Aprovechamiento Tradicional Mejorado: RIL (reduced impact logging)

2. Sistema de Aprovechamiento Bueyes-Tractor

3. Sistema Aprovechamiento con Bueyes

4. Aprovechamiento tradicional con tractor (SATT)

Estudios realizados en la zona de Mogos, para evaluar el efecto de cada uno de estos sistemas sugieren que aprovechamiento con bueyes es el que produce menor impacto a la masa remanente para continuar su desarrollo (Pérez 2002). En comparación con los otros tres sistemas, el sistema de aprovechamiento con bueyes tiene el mayor aumento en área basal en comparación los otros tres.


5. Efectos del Aprovechamiento Forestal en OSA

5.1. Fragmentación del bosque y efectos asociados a la regeneración:

En la península de Osa, se ha determinado que el establecimiento de nuevas plántulas de dos especies de árboles cuyas poblaciones están restringidas al sur de Costa Rica (el ajo Cariocar costarricensis y el nazareno Peltogyne purpurea) es considerablemente menor en un bosque madereado que en un bosque no intervenido (Barrantes et al. 2003). Entre las posibles razones que explican esta disminución en la regeneración natural de estas especies se mencionan el impacto de las trochas madereras donde no se establecen plántulas y el cambio en las nuevas condiciones de humedad y luminosidad que se presentan una vez que ocurre la extracción.


5.2. Erosión genética:

La tala selectiva de individuos de especies de alto valor comercial hace que la población reproductiva efectiva se reduzca. Se ha estimado que se requiere una población de 500 individuos para evitar la erosión genética, claro esto solo un estimado que varía entre especies. Las especies que se cree se han visto más afectadas por la tala selectiva en términos de su acervo genético son especies como cristobal (Platymiscium curuense), sándalo (Myroxylon balsamum), nazareno (Peltogyne purpurea) y carey (Elaeoluma glabrescens), cuyos primeros censos indican la existencia cercana de tan solo unos 250 individuos adultos en condiciones naturales.


5.3. Erosión de suelo:

El uso de tractores para la extracción de la madera y la apertura de caminos dejan el suelo compactado y descubierto, provocando procesos de erosión. Se calcula que posterior al aprovechamiento 1997-1999 las tasas de erosión fueron entre 170 y 890 m3/ha /año en trochas madereras de la Península de Osa. La alta precipitación y la topografía del terreno hacen que sea difícil bajar la erosión en caso de nuevos aprovechamientos en la RFGD. Esta sedimentación tiene efectos directos sobre los ríos y Golfo Dulce (Lang 2000).


5.4. Promueva la cacería:

Los caminos utilizados para sacar la madera, son usados también por los cazadores, quienes al abrir trochas tienen mayor facilidad de acceso al bosque.


5.5. Promueve el cambio de uso del suelo:

Una vez extraído la madera, es común que se den procesos de quema para abrir el terreno, formado potreros arbolados. De manera que los arboles remanentes se puedan extraer con otro tipo de permiso, que es más fácil de tramitar que para el aprovechamiento dentro de bosque.


5.5. Efectos en la biodiversidad:

Son muchos los estudios que han tratado de cuantificar el efecto del aprovechamiento forestal en la biodiversidad. En general para la zona de Osa, la tala selectiva, ha cambiado la composición de especies del bosque. Otro posible efecto, es que al cambiar las condiciones de luz y humedad en el bosque se promueva la introducción de especies exóticas en especial en la zona de trochas, es común observar helechos.


6. Lugares y/o Especies más afectados por el aprovechamiento forestal en Osa y Golfito

6.1. Sitios de Extracción: 

Tradicionalmente la actividad maderera se ha ubicado en cuatro zonas dentro de la Península de Osa: Los Mogos, La Palma, Bahía Chal-San Juan y Rancho Quemado. Cada una de estas zonas presenta condiciones ambientales muy particulares, que se reflejan en la composición de especies de árboles en la zona. Un ejemplo claro son las altas poblaciones de Copaifera camibar que se encuentra en Bahía Chal y Mogos o bien las población de Nazareno reportada para Mogos (Tablas 4 y 5; Quesada & Castillo 2010).


6.2. ¿Se recupera el bosque después del aprovechamiento forestal?

Con base a una serie de parcelas permanentes de muestreo de 1 ha, establecidas en Estero Guerra, Dos Brazos y Los Mogos se ha evaluado en varias ocasiones el estado del bosque luego del aprovechamiento forestal con distintos sistemas. Castillo (2003) lo evalúa después de 6 años. Concluye que los bosques intervenidos no han recuperado el número de árboles ni el área basal de antes del aprovechamiento. Pérez (2002) evalúa las mismas parcelas 10 años después y concluye que no hay recuperación, independiente del sistema de aprovechamiento utilizado. Sin embargo al evaluar estos sitios 19 años después, Garro (2011) determinó que la cantidad de individuos ha-1 para las especies comerciales en Península de Osa es similar al bosque natural. Pérez (2002), propone que el ciclo de corta debe de ser 30 años, no de 15 años como lo establece la ley actualmente. Los resultados de estos estudios deben interpretarse con cuidado, al igual que con muchos otros estudios de tala selectiva, pueden verse sesgados por la pseudo-replicacion y por la variación ambiental (Ramage et al. 2012). Garro (2011) también señala la necesidad de parcelas permanentes en los bosques naturales dentro de la Península para lograr realizar comparaciones más robustas.

Quesada & Castillo (2010) evalúan el estado de las poblaciones de 65 especies maderables a lo largo de la RFGD, incluyendo 9 especies vedadas y las especies más aprovechadas en Península de Osa. En este caso, las parcelas incluyen áreas extraídas y no intervenidas. Concluye que las especies vedadas, con excepción de Copaifera camibar y Paramachaerium gruberi, presentan poblaciones muy reducidas. Recomienda conservar estos parches de bosque. En cuanto a las especies más aprovechadas, en general presentan una distribución de J invertida (Figura 3), y pocos individuos en algunas clases diametricas. 

De estos estudios se puede concluir que se requiere investigación para determinar con mayor certeza la factibilidad del aprovechamiento en bosques naturales en la zona. Se requiere también realizar el análisis comparativo sobre los valores reportados para esta zona con los reportados para bosques similares donde haya mayor información sobre el manejo y posterior recuperación.


6.3. ¿Quiénes y cuántos son los madereros y cuánta madera sacan?

En la zona de Osa, los bosques se encuentran en propiedades de un tamaño promedio de 21has (Cedarena 2002). Alrededor de un 50% de los permisos de aprovechamiento forestal solicitados entre el 1997-1998 fueron para fincas menores a 50 ha y solamente un 20 % fueron para propiedades entre 100 y 300 ha. Es decir que el recurso forestal se encuentra en gran medida en pequeños propietarios. Sin embargo no son ellos quienes reciben el mayor beneficio de la explotación de madera.

Estos pequeños propietarios de bosque, reciben únicamente entre un 8-10% del precio final de la madera. Los madereros, quienes son los dueños de la maquinaria necesaria para extraer la madera y conoce como distribuirla reciben alrededor 12-14%. En Osa, los madereros normalmente no son dueños de tierra y provienen de otras zonas. Los dueños de aserraderos ganan alrededor del 20-33%, mientras que la madera puesta en depósito le genera a la empresa comercializadora 50% de la ganancia total. Por ejemplo, entre 1997 y 1999 se aprovecharon unos 65,000 m3 de madera (Barrantes et al. 1999). Esa madera en los depósitos comerciales pudo alcanzar un valor de $26 millones. Sin embargo, la Península de Osa también siendo una de las zonas más pobres del país.


7. Acciones para disminuir el impacto del aprovechamiento forestal

7.1. Sistemas Alternativos: El Aprovechamiento de Madera Caída: 

El uso y comercialización de árboles caídos de forma natural se ha propuesto como una alternativa de manejo forestal sustentable en la Península de Osa. Se sugiere el uso de bueyes y aserraderos in situ para aprovechar la madera. Alonso & Bedoya (1998) consideran que la actividad es rentable a partir de 200 m3 con un área mínima de 325 ha, los datos fueron tomados en la zona de Piro. Hidalgo (2004) evaluó la cantidad de madera caída y su potencial de aprovechamiento para RFGD. Este estudio estimo que para la reserva se cae un árbol/año/ 6.25 has de bosque, que se podría aprovechar.

La rentabilidad de esta actividad es cuestionable y depende de varios factores. Para que esta actividad genere ganancias a los propietarios de las fincas dentro de la reserva, el aprovechamiento debe hacerse con aserradero portátil, en sitios con facilidad de acceso, por caminos viejos de extracción. La rentabilidad también depende en gran medida de la especie a aprovechar. Por ejemplo con aprovechar un árbol de nazareno -madera dura-, cercano a un camino de extracción un propietario podría ganar 500$/m3.

Las poblaciones que podrían beneficiarse de extraer madera caída son Rancho Quemado, Los Mogos (Sur), Santa Cecilia, Los Planes de Draque, Boca Ganado, Progreso y Guadalupe, ya que cuentan con una red de caminos que facilitarían la extracción. Los Planes, Los Mogos y Rancho Quemado son los sitios donde más se ha encontrado madera caída. Se ha estimado que Se determinó que un 95% de las propiedades dentro de la RFGD, cuentan con una red de caminos, que fueron empleados en aprovechamientos anteriores, lo cual facilitaría sacar la madera caída.

La madera caída también representa una opción importante para los pobladores para trabajos de reparación y construcción de sus propias casas. Actualmente, muchos pobladores han solicitado permisos para aprovechar madera caída. La regulación de esta actividad es todavía muy incipiente y requiere una mejor estructuración. Sin embargo representa una opción interesante para los pobladores de la Península de Osa y posiblemente también para la zona de Golfito.


7.2 Veda de especies vulnerables o en peligro de extinción:

Una de las primeras acciones tomadas para minimizar los efectos negativos del manejo forestal, fue prohibir la explotación de ciertas especies. Estas especies, habían sido puestas en niveles de tamaño de población crítico debido al aprovechamiento forestal.


7.3 Regulación del tamaño de corta y el volumen permitido a extraer:

El estado ha procurado regular esta actividad a través de dos decretos: 1. Decreto ejecutivo No27388 (1998): analiza principios, criterios e indicadores par manejo sostenible de bosques 2.Decreto No 34459 (2008): estándares de Sostenibilidad para el Manejo Sostenibles de Bosques en CR. Sin embargo, estos decretos solo establecen líneas generales, aun se requiere investigación que garantice la sostenibilidad de las áreas extraídas.


7.4 Sistemas de Manejo Forestal de Bajo Impacto (RIL):

A nivel internacional se han desarrollado una y evaluado una serie de medidas para disminuir el impacto del aprovechamiento forestal. Entre las medidas propuestas por el manejo forestal de bajo impacto están: a. la elaboración de un inventario forestal antes de la tala b. determinación de un diámetro mínimo de corta c. el uso del winch d. planificación de las trochas y zonas de acopio.


8. Recomendaciones para disminuir el impacto del aprovechamiento forestal

8.1. Vacío información para el manejo sustentable de bosque persiste:

En general hay un vacío de información con respecto al manejo forestal sustentable en la región (Vega 2002). Se requieren de estudios que logren determinar cuál es la intensidad y frecuencia de corta para cada tipo de ecosistema boscoso que garanticen la recuperación de la masa forestal y que no haya alteraciones en su composición; es decir que se evite la degradación de bosque. Es decir que permitan una visión de manejo de bosque sustentable y a largo plazo.


8.2. Incorporación de parámetros biológicos en el manejo:

Barrantes et al. 1999 señala que debido a la naturaleza de los bosques de la zona sur, es necesaria la incorporación de criterios biológicos para realizar un plan y una estrategia regional de aprovechamiento. Específicamente se debe incorporar la siguiente información:

· Densidad de individuos reproductivos, en especial en especies dioicas para conocer el tamaño efectivo de la población de árboles de las especies a cortar
· Información sistemas reproductivos de los arboles incluyendo sus agentes polinizadores y dispersores y que efecto tiene el manejo sobre los agentes. 
· Incorporación de información fenológica de los individuos remanentes, que garantice la reproducción. 
· Grado de fragmentación del bosque en las zonas a aprovechar y en las zonas de reserva. 
· Grado de alteración debido a extracciones anteriores. 


8.3. Métodos artesanales de manejo y aprovechamiento forestal:

Existen alternativas para el aprovechamiento forestal que pueden generar beneficios a los pobladores locales. Hidalgo (2004), recomienda la creación de cooperativas para comercializar la madera caída; de manera que se dé un valor agregado a este producto. De realizarse aprovechamiento en la zona se debe buscar dar un "valor agregado a la madera", de manera que se obtenga un ingreso atractivo que justifique el aprovechamiento a muy bajo impacto.


8.4. Beneficios económicos del bosque en pie:

El desarrollo de proyectos REDD+ o similares que permitan la participación en mercado voluntario de carbono podrían ser una alternativa de ingresos. Esto se podría lograr a través de esquemas de PSA incrementando el número de hectáreas en la zona. Es necesario conocer el costo actualizado de oportunidad de la tierra para el desarrollo de incentivos para mantener el bosque en pie (Vega y Vega 2002).


8.5. Visión regional para el aprovechamiento forestal:

El manejo de bosques debe tener una visión regional y a largo plazo, que incorpore criterios biológicos. Vega (2002) recomienda la realización de Inventario Forestal Regional que permita conocer las existencias y los volúmenes comerciales aprovechables sosteniblemente, esto es clave para la toma de decisiones informadas en el manejo sostenible. Garro (2011) recomienda que se establezcan parcelas de monitoreo permanente en bosques no Intervenidos, que permita realizar mejores comparaciones para conocer las dinámicas de recuperación en la Península de Osa.


8.6. Capacidad de monitoreo y seguimiento de las actividades forestales por parte del Estado:

Se debe garantizar que el Estado costarricense tendrá la capacidad de monitorear las actividades forestales legales e ilegales. Es necesario mejorar los mecanismos de control para disminuir la tala ilegal en la zona. Así como el desarrollo de indicadores para el monitoreo.

En general por ser zona alta fragilidad ambiental, de realizarse el aprovechamiento en Osa y Golfito, debe la tasa de extracción anual debe de ser muy baja; minimizando los posibles impactos. El aprovechamiento debe de verse como un complemento dentro de una economía familiar campesina, similar a los esquemas de PSA.


9. Descripción de los materiales de referencia

· Etiquetas utilizadas: 1.11. Ley, 5.3.4. Grandes felinos
· Número total de documentos: 8 


10. Referencias bibliográficas

Baltodano, J. (2003). Madera Bosque y Gente (71 p.).

Barrantes G, Jiménez Q, Lobo J, Maldonado T, Quesada M, y Quesada R (1999) Evaluación de los planes de manejo forestal autorizados en el periodo 1997-1999 en la península de Osa. Cumplimento de normas técnicas, ambientales e impacto sobre el bosque natural (p. 94).

Castillo M (2003) Recuperación del Área Basal Afectada por el Aprovechamiento de un Bosque Natural, Península de Osa, Costa Rica. (en línea) In I Congreso Silvicultural. Manejo Silvicultural: Para la Conservación de los Bosques. INISEFOR. CR. 1-6

Chavarría Garro M (2011) Recuperación del bosque húmedo tropical 19 años después de la cosecha bajo cuatro sistemas de manejo forestal, en la Península de Osa, Costa Rica. Tesis de Licenciatura. Cartago, CR. Instituto Tecnológico de Costa Rica. 128 p.

Chavarria MI y Castillo M (2011) Reporte Estadístico Forestal 2011- SIREFOR (45 p.).

Costa Rica (1996) Ley Forestal N° 7575. Alcance N° 21, La Gaceta Nº 72 del 16 de abril de 1996.

Costa Rica (2011) Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (837p Plan Nacional de Desarrollo Forestal: 2011-2020 / Ministerio de Ambiente Energía y Telecomunicaciones, MINAET. – 1ª ed. – San Jose, Costa Rica: Comunicaciones Milenio, 2011 60 p.

Hidalgo Víquez CF (2004) Instituto Tecnológico de Costa Rica GTZ - Proyecto Ministerio del Ambiente y Energía Área de Conservación Osa (p. 102).

Jiménez QM (1999) Árboles maderables en peligro de extinción en Costa Rica. INBio. 187 p.

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Quesada R, Castillo M (2010) Demografía de especies maderables de la Península de Osa. Informe final de proyecto de investigación. Cartago, CR, Instituto Tecnológico de Costa Rica. 132 p.

Ramage BS, Sheil D, Salim HMW, Fletcher C, Mustafa NZA, Luruthusamay JC, Harrison RD, et al. (2013). Pseudoreplication in tropical forests and the resulting effects on biodiversity conservation. Conservation biology : the journal of the Society for Conservation Biology, 27(2), 364–72.

Sánchez-Azofeifa GA, Daily G, Pfaff ASP, y Busch C (2003) Integrity and isolation of Costa Rica’s national parks and biological reserves: examining the dynamics of land-cover change. Biological Conservation, 109, 123–135.

Vaughan C (2012) Creating wildlands in Costa Rica : Historical ecology of the creation of Corcovado National Park. Cuadernos de Investigacion UNED, 4 (1), 55–70.

Vega E y Vega M (2002) Determinación del costo de oportunidad basado en la clasificación de clases de capacidad de uso de las tierras, para el Área de Conservación Osa.28p. 8.

Vega M & Landry M (2002) Proyecto Bioindicadores: Determinación del rendimiento forestal en el área de conservación OSA (p. 27).


11. Tablas

Tabla 1. Lista de especies que se consideran maderables y son utilizadas en Península de Osa.


Tabla 2. Especies vedadas especies escasas y vedadas bajo Decreto Ejecutivo N° 25 700 que se encuentran en Península de Osa.



Tabla 3. Calidad de la madera de las 17 especies más explotadas en la Península de Osa, Área de Conservación Osa (modificado).



Tabla 4. Especies y volumen por especie de los árboles con mayores volúmenes de extracción por planes de manejo forestal entre 1997-1999 en la Península de Osa, Costa Rica. 

Fuente: Barrantes et al. (1999). 

Notas: 
(1) Actualmente, Qualea polychroma 
(2) Las especies Vochysia guatemalenis y Vochysia megalophylla, aunque morfológicamente presentan muchas diferencias, en los Planes de manejo se consideraba como una sola especie. 
(3) Se incluyen dos especies: Calophyllum brasiliense y Calophyllum longifolium. 
(4) Las especies Vochysia allenii y Vochysia ferruginea presentan ciertas similitudes que podrían confundir su identificación en el campo, este estudio analiza ambas especies. 
Ademas : Symphonia globulifera e Hyeronima alchorneoides, además, Newtonia suaveolens, Ruptiliocarpon caracolito y Tachigali versicolor por ser especies clasificadas como vulnerables o en peligro (Estrada et al, 2005). 


Tabla 5. Probabilidad de encontrar un individuo por región para las especies vedadas, Península de Osa, Costa Rica.



Tabla 6. Probabilidad de encontrar un número de individuos dentro de una unidad de muestreo de 1 hectárea organizado por región para las 21 especies más aprovechadas, Península de Osa, Costa Rica.
Fuente: Quesada, R.& Castillo, M. Demografía de especies maderables de la Península de Osa. Informe final de proyecto de investigación. Cartago, CR, Instituto Tecnológico de Costa Rica.


Tabla 7. Área basal y número de árboles por ha según sistema de aprovechamiento para la zona de Mogos.
Fuente: Pérez, R. (2002). Evaluación del impacto del aprovechamiento forestal en los Mogos, Península de Osa, Costa Rica. Instituto tecnológico de Costa Rica. 


9. Figuras


Figura 1. Mapa de distribución de permisos para aprovechamiento forestal para el 2011. Se observa que ya no hay permisos en la zona de la Península de Osa, solamente se dan en Golfito. Fuente: Chavarria & Castillo. 2011. Reporte Estadistico Forestal 2011- SIREFOR. 



Figura 2. Distribución de planes de manejo por año para la zona de ACOSA. Fuente: Chavarria & Castillo. 2011. Reporte Estadistico Forestal 2011- SIREFOR



Figura 3. Distribución por clase diamétrica del número de individuos por hectárea para la especies: Brosimum utile, Carapa guianensis, Peltogyne purpurea, Caryocar costaricense y Qualea polychroma obtenido de la medición de 76 parcelas temporales de muestreo en la Península de Osa, Costa Rica. Fuente: modificado de Quesada, R., Castillo, M. (2010). Demografía de especies maderables de la Península de Osa. Informe final de proyecto de investigación. Cartago, CR, Instituto Tecnológico de Costa Rica.