Fuente: markmeadows.com


Minería de Oro


Un reporte breve producido por el equipo de Ecosistemas Terrestres de la Iniciativa Osa & Golfito (INOGO)*. La Iniciativa Osa y Golfito, INOGO, es un esfuerzo colaborativo internacional para desarrollar una estrategia para el desarrollo humano sostenible y la gestión ambiental en los cantones de Osa y Golfito de Costa Rica. Su propósito es contribuir con el bienestar y la calidad de vida de la población, al mismo tiempo que asegurar la salud a largo plazo de los recursos primarios base representados en los ecosistemas marinos y terrestres de la región.


Rodolfo Dirzo a,b
Eben North Broadbent b,c **
Angélica María Almeyda Zambrano b,c
Lucía Morales Barquero c,d
Sandra Lucía Almeyda Zambrano b,c
Carlos Alberto Quispe Gil b,c,e

Department of Biology, Stanford University ( http://biology.stanford.edu ) 
Stanford Woods Institute for the Environment, Stanford University ( http://woods.stanford.edu )
Spatial Ecology and Conservation (SPEC) Lab, Department of Geography, University of Alabama, Tuscaloosa ( http://speclab.ua.edu )
FONASO program, Bangor University, UK and Goettingen University, Germany ( http://fonaso.eu )
Amazon Conservation Association ( http://www.amazonconservation.org )

* Para aprender más sobre INOGO visite nuestro sitio web: http://inogo.stanford.edu
** Por favor contactarme con cualquier pregunta a: eben@ua.edu


1. Resumen

Principales lugares de minería de oro en Osa y Golfito: En el estuario del río Sirena, en los ríos Claro, Rincón, Tigre, Agujas, Conte, Barrigones, Nuevo, Carate, Madrigal, Sirena y Niño, en quebradas como Pïzota, Vaniguitas, Pavo y Piedras Blancas.

Marco legal: Código de Minería Ley Nº 6797 del 4 de octubre de 1982, Modificaciones del Código de Minería Ley Nº 8246 y Ley de Parques Nacionales Nº 6084.

Problemática: El desempleo, trabajo mal pagado y carencia de terrenos agrícolas genera la orería ilegal, y esta a su vez ocasiona la fragmentación, deforestación, y destrucción del bosque, deforestación de manglares, conflictos sociales, contaminación de fuentes de agua, caza indiscriminada e ilegal y estas se agudizan por la falta de control debido al déficit de guardaparques en las áreas de conservación.

Recomendaciones: Hacer cumplir la ley, sancionar y cerrar definitivamente toda actividad minera ilegal.


2. Introducción

Los exploradores españoles que nombraron a Costa Rica llegaron en busca de oro y, aunque el oro nunca ha tenido un rol importante en la economía de Costa Rica, su búsqueda continúa dominando la vida de algunos costarricenses (Tangley 1986). En la península de Osa existe oro de tipo aluvial o de placer (Tangley 1986, Sierra et al. 2006, McPhaul 2013) y se encuentra en la mayoría de ríos y arroyos, particularmente en los ríos Rincón, Tigre, Agujas, Conte, Barrigones, Nuevo, Carate, Madrigal, Sirena, Pavo, Claro, Corcovado y en una serie de quebradas como Pizota, Vaniguitas, Pavo y Piedras Blancas (Sierra et al. 2006). El oro de Corcovado, se extrae mediante la colocación de sedimentos en corrientes de agua para separar el oro de la tierra, arena y grava, liberando una gran cantidad de sedimentos en los ríos y arroyos (Tangley 1986). Se distinguen tres tipos de extractores, los oreros artesanales, los industriales, y mixtos, cada uno provocando distintos grados de impactos ambientales (Brenes et al. 1988 citado por Sierra et al. 2006).

Históricamente en la península de Osa se ha considerado de ser una economía de carácter extractivo de los recursos naturales (Gonzáles Vega y Herrera Montero 2010). En la península de Osa la minería de oro, fue el principal motor económico especialmente durante la fiebre del oro en los años 30 (Mora y Calvo 2010). La vida de sus pobladores (todo el sector Jiménez y sector central) se centraba en la extracción y venta de oro, producción de maíz, arroz, frijoles, cría de cerdos y ganado (Jones y Castro 1991 citado por Sierra et al. 2006).

En 1985 aproximadamente 1400 mineros de oro y sus dependientes destruyeron los ecosistemas acuáticos y eliminaron los animales de caza en el tercio sur del Parque Nacional Corcovado, causando incluso la interrupción de la dispersión de semillas de los árboles en el parque (Janzen et al. 1985). Se alteraron los regímenes de luz y temperatura del bosque ribereño debido a deslizamientos de tierras. Estos sedimentos convirtieron los ríos y arroyos en el tercio sur del PNC, de aguas claras ricas en alimentos, base de la cadena alimenticia, a líquidos inertes (Tangley 1986). En el río Claro del PNC después de 1986, todas las especies de peces y varios ecosistemas acuáticos fueron afectados por las actividades de extracción de oro, debido a la reducción de poblaciones de microorganismos e invertebrados acuáticos que son alimentos importantes para los peces (Winemiller y Morales 1989). Se estima que dos mineros artesanales puden destruir una corriente de 2 a 10 kilómetros río abajo, y su recuperación requeriría 10 a 100 o 1000 años (Janzen et al. 1985).

El Refugio Forestal Golfo Dulce también se extrajo oro y durante los 90 se estima que los oreros artesanales en el RFGD removían alrededor de 1m3 de suelo diario, mientras que oreros industriales removían 2000 m3 de suelo diario, actividad que afectó los cauces de los ríos y los ecosistemas marinos, reflejándose en términos de sedimentos en las aguas, desde 1 kg/día hasta 2 tn/día (Sierra et al. 2006). La orería en la península de Osa dejó depósitos y túneles, así como ríos y quebradas contaminadas (Mora y Calvo 2010).

Esta “fiebre del oro” se inició en 1974 y atrajo inicialmente alrededor de 400 trabajadores de Nicaragua, Panamá y San José, que se ubicaron en el Cantón de Golfito; en 1975 habían alrededor de 300 mineros declarados en la península de Osa (ELAP, TCN y ACOSA 2005). En 1978, en el Río Carate, se dio la primera explotación industrial de oro, y en 1982 habían por lo menos diez compañías extrayendo oro utilizando maquinaria pesada y recuperando hasta 150 g/día (Sierra et al. 2006). En 1985 trabajaban en la región 600 mineros con maquinaria pesada (ELAP, TNC y ACOSA 2005) y entre 1981 y 1989 se extrajeron alrededor de 4500 kilos de oro de la península de Osa (Sierra et al. 2006).

Actualmente la minería de oro es una vez más una amenaza para los ecosistemas de la región. El alto precio del oro, 27,000 colones por gramo, es atractivo tanto para oreros artesanales como para aquellos que usan maquinaria pesada. Se estima que existen cientos de oreros en la región (Dirzo et al. 2013). Además de los daños causados por los sedimentos liberados, el orero eventualmente también caza (Monge y Canales 2007). Las especies que han desaparecido por causa de la presión de caza ejercida también por los mineros son: en el RFGD el cabro, venado, oso hormiguero, perezoso (Sierra et al. 2006), en Corcovado probablemente maten todo lo que se pueda comer entre mamíferos, aves y reptiles (McPhaul 2013).

La orería ilegal en la región se generó por la falta de disponibilidad de la tierra, el desempleo, trabajo mal pagado, deuda, jefes opresivos y para completar ingresos agrícolas; estas personas representan un grupo especialmente marginado dentro de la economía, debido a su bajo nivel de educación y la falta de recursos financieros (Naughton 1993), realidad que se refleja para toda Costa Rica.


3. Aplicación de las leyes/normas

El Código de Minería, Ley Nº 6797, Establece: Artículo 8, se prohíbe la explotación minera en áreas declaradas parques nacionales o reservas biológicas; Artículo 102, prohíbe toda acción, práctica u operación que deteriore el ambiente natural, de manera que haga inservibles sus elementos básicos, especialmente el aire, el agua y el suelo, para los usos a que están destinados. Artículo 139, impone prisión de tres meses a cinco años a quien desarrolle actividades mineras de reconocimiento, exploración o explotación en un parque nacional, una reserva biológica u otra área de conservación de vida silvestre que goce de protección absoluta en la legislación vigente. Artículo 140, impone prisión de tres meses a cinco años a quien patrocine actividades mineras ilícitas.

La Ley de Parques Nacionales Nº 6084, en su artículo 8º, inciso 7 establece la prohibición de recolectar o extraer rocas, minerales, fósiles o cualquier otro producto geológico y en su artículo 9º, establece que quien contraviniera lo dispuesto en el artículo ocho, será expulsado inmediatamente del Parque Nacional y puesto a la orden de las autoridades judiciales correspondientes.


4. Lugares y/o Especies más afectados por la minería de oro en Osa y Golfito

Parque Nacional Corcovado

En el PNC la orería se mantiene como una de las actividades que más amenazan al parque. El gran tamaño del parque y el número limitado de guardaparques disponibles para el patrullaje facilita el ingreso inadvertido de oreros. Además donde existe cobertura de celular los oreros se avisan cuando ingresan guarda parqués (Dirzo et al. 2013). La orería en el PNC se intensifica en épocas de sequía, pero es una actividad que se desarrolla a lo largo de todo el año.

En 1975, año que se creó el PNC, existían dentro de sus límites aproximadamente 10 oreros, todos utilizaban técnicas tradicionales de paneo causando poco daño y se les permitió quedarse en el parque, sobre la base de que eran "miembros pintorescos e inofensivos del ecosistema natural" (Tangley 1986). En 1985 aproximadamente 1400 mineros de oro destruyeron el tercio sur del Parque Nacional Corcovado (Janzen et al. 1985). En el 2005, se estimó la presencia de alrededor de 20 a 40 oreros en el parque; se encontraron campamentos de oreros a menos de 1 km de la sede de la Estación Biológica Sirena, con varios cadáveres de chanchos de monte (Tayassu pecari) embolsados para el consumo y venta.

En marzo del 2013 el ex-jefe del PNC Alvaro Ugalde, a través de su página de Facebook alertó “durante muchos meses el PNC ha sido invadido por cientos de oreros, matando animales como lapas, chanchos de monte y probablemente matando todo lo que se pueda comer; además están fragmentando los bosques, en todo el territorio cavando túneles y buscando oro en las riberas de los ríos; están en el corazón del PNC, en todos los arroyos donde pueden encontrar oro, en la Sirena, Claro, Madrigal, Tigre, río Rincón y muchos más, sin que ninguna autoridad del gobierno haga algo” (McPhaul 2013).


Refugio Forestal Golfo Dulce

En 1999 había 200 oreros declarados en la RFGD (ELAP et al. 2005) y en el año 2006, se registraron alrededor de 30 mineros activos tanto en el PNC como en la RFGD. Esta actividad ha disminuido drásticamente, sin embargo aún existen oreros en las riberas del Río Tigre cerca a la comunidad Dos Brazos, se estima que extraen de 4 a 5 gramos por semana de oro (Sierra et al. 2006).

En el RFGD, la actividad se desarrolla a lo largo de todo el año. Los turnos de trabajo son en su mayoría diurnos aunque hay gente que extrae oro por las noches. En general, las edades para realizar exploraciones auríferas, van de los 19 a los 35 años (Jones y Castro 1991 citado por Sierra et al. 2006). Las especies que han desaparecido por causa de la presión de caza ejercida también por los mineros son: en el RFGD el cabro, venado, oso hormiguero, perezoso (Sierra et al. 2006).


5. Acciones para disminuir la minería de oro

En marzo del 2005 se contrataron 66 nuevos empleados para ACOSA, lo que permitió un gran aumento en la cantidad de actividades de control y protección en las áreas protegidas y en sus zonas de amortiguamiento. En las áreas protegidas disminuyeron los cazadores y oreros, principalmente en los parques nacionales Corcovado y Piedras Blancas, y en el PNC aumento la cantidad de individuos por manada de chancho de monte (Monge y Canales 2007).

Se desarrolló un trabajo conjunto entre la unidad de gestión del PNC, las comunidades, las universidades, las ONG’s y el MEP, para realizar Educación Ambiental intensiva organizaciones y comunidades donde los pobladores practican la cacería, tala, orería u otras actividades ilegales o que provocan impactos negativos a los ecosistemas (ACOSA, TNC, UCI, y ELAP 2008).

Se ha implementado un Programa de Educación Ambiental, que consiste en visitar a infractores identificados (cacería, orería, hormigueo), con el objetivo de establecer relaciones con ellos para tratar de prevenir delitos ambientales, cada centro operativo y la sede administrativa de Puerto Jiménez realizan al menos 2 visitas al mes a algún infractor (actual o potencial) identificado como tal, el programa ha colaborado con el diseño de un formato para recopilar la información de los infractores. Como resultado se reporta que los infractores identificados reducen en un porcentaje significativo (70% o más) sus actividades ilícitas (ACOSA, TNC, UCI, y ELAP 2008).


6. Recomendaciones para disminuir la minería de oro
  • Promover acciones para el desarrollo de alternativas socio- productivas sostenibles en comunidades aledañas al PNC (ACOSA, TNC, UCI, y ELAP 2008). 
  • El desarrollo turístico debe ser guiado y promovido hacia la generación de empleo y el desarrollo económico local para un rango amplio de gente y sectores económicos, diversificando los productos del turismo naturalista y atrayendo diversidad de turistas (ProDUS 2007). 
  • La resolución de conflictos mineros de oro requiere la integración de los parques y otras áreas de conservación en las economías locales y ofrecer alternativas para los agricultores que no pueden encontrar tierra o empleo (Naughton 1993). 


7. Descripción de los materiales de referencia
  • Etiquetas utilizadas: 8.10. Minería/Orería, 
  • Número total de documentos: 21 

8. Referencias bibliográficas

ACOSA, TNC, UCI & ELAP (2008) Proyecto para la Elaboración de los Planes de Manejo de las Áreas Protegidas de ACOSA - Documento para Oficialización del Plan de Manejo del Parque Nacional Corcovado. San José

Borge C. & Herrera B. (2006) Análisis de Amenazas y Oportunidades para la Conservación en ACOSA. San José, Costa Rica

ELAP, TNC, ACOSA & UCI (2005) Proyecto para la Elaboración de los Planes de Manejo de las Áreas Protegidas de ACOSA: Caracterización General Ecológica, Social y Económica de ACOSA. San José

Dirzo, R. Broadbent, E.N., Almeyda Zambrano, A.M., Morales Barquero, L., Almeyda Zambrano, S.L., & Quispe Gil, C.A. (2013) Evaluación de los ecosistemas terrestres según escenarios en el año 2030. Iniciativa Osa y Golfito (INOGO), Stanford.

Gonzáles Vega A. & Herrera Montero P. (2010) Diagnóstico para la elaboración de un plan de manejo para los Manglares del Golfo Dulce en ACOSA, Costa Rica. Fundación Neotropica “Proyecto para Apoyar el Manejo Sostenible y Conservación de la Biodiversidad de los Manglares en el Canal Gbaga en Benín y el Golfo Dulce en ACOSA, Costa Rica” San José.

Janzen D., Dirzo R., Green G., Pomero J., Stiles F., Vega G. & Wilson D. (1985) Corcovado National Park: a perturbed rainforest ecosystem. World Wildlife Fund, Washington DC

McPhaul J. (2013) Alarmed at Corcovado neglect. Tico Times.net

Monge A. & Canales A.C. (2007) Proyecto contratación de guardarecursos para el Área de Conservación Osa: Reporte final. Fundación Corcovado y The Nature Conservancy, San José

Mora J. & Calvo G. (2010) Evaluación y clasificación de la calidad de varios cuerpos de agua en la Península de Osa. Tecnología en Marcha 24: 15–29

Naughton L. (1993) Conservation versus Artisanal Gold Mining in Corcovado National Park, Costa Rica: Land Use Conflicts at Neotropical Wilderness Frontiers. Yearbook, Conference of Latin Americanist Geographers 4: 47–55

ProDUS Programa de Investigación en Desarrollo Urbano Sostenible (2007) Plan Regulador Cantonal de Golfito: Tomo III Diagnostico. San José

Sierra C., Castillo E. & Arguedas S. (2006) Proceso de elaboración de los planes de manejo de las ASP de ACOSA: Diagnósticos biofísico, social, económico, productivo y análisis institucional. MINAE-SINAC, San Jose

Tangley L. (1986) Costa Rica: Test Case for the Neotropics. Bioscience 36: 296–300

Winemiller K. & Morales N. (1989) Comunidades de peces del Parque Nacional Corcovado luego del cese de las actividades mineras. Brenesia 31: 75–91


9. Tablas


Tabla 1. Prácticas de manejo permitidas en las áreas silvestres protegidas ASP 

Fuente: Gaitán Sibaja M., SINAC, 1999 citado por ELAP, TNC y ACOSA 2005.


10. Figuras



Figura 1. Mapa de la intensidad de amenaza minería de oro sobre los objetos de conservación (ACOSA). Fuente: Borge y Herrera (2006).