Fuente: INBio (2008) Caracterización social, ambiental, económica y legal de la cacería de animales silvestres en el sitio Osa. 


Cacería: una amenaza principal de los ecosistemas de la región Osa-Golfito


Un reporte breve producido por el equipo de Ecosistemas Terrestres de la Iniciativa Osa & Golfito (INOGO)*. La Iniciativa Osa y Golfito, INOGO, es un esfuerzo colaborativo internacional para desarrollar una estrategia para el desarrollo humano sostenible y la gestión ambiental en los cantones de Osa y Golfito de Costa Rica. Su propósito es contribuir con el bienestar y la calidad de vida de la población, al mismo tiempo que asegurar la salud a largo plazo de los recursos primarios base representados en los ecosistemas marinos y terrestres de la región.


Rodolfo Dirzo a,b
Eben North Broadbent b,c **
Angélica María Almeyda Zambrano b,c
Lucía Morales Barquero c,d
Sandra Lucía Almeyda Zambrano b,c
Carlos Alberto Quispe Gil b,c,e

Department of Biology, Stanford University ( http://biology.stanford.edu ) 
Stanford Woods Institute for the Environment, Stanford University ( http://woods.stanford.edu )
Spatial Ecology and Conservation (SPEC) Lab, Department of Geography, University of Alabama, Tuscaloosa ( http://speclab.ua.edu )
FONASO program, Bangor University, UK and Goettingen University, Germany ( http://fonaso.eu )
Amazon Conservation Association ( http://www.amazonconservation.org )

* Para aprender más sobre INOGO visite nuestro sitio web: http://inogo.stanford.edu
** Por favor contactarme con cualquier pregunta a: eben@ua.edu


1. Resumen

Principales especies que se cazan en Osa y Golfito: Chancho de monte (Tayassu pecari), tepezcuintle (Agouti paca) y el saino (T. tajacu). 

Marco Legal: Reformas y adiciones a la Ley de Conservación de Vida Silvestre N7317. Esta ley prohíbe la cacería en Costa Rica, establece multas más altas y da mayor competencia al SINAC para aplicarla. 

Problemática: La cacería en Osa y Golfito no es en su mayoría para subsistencia, los pobladores utilizan más otras fuentes de proteína. - la cacería disminuye las poblaciones de mamíferos y afecta especialmente a los felinos ya que al haber reducción de presas para estos animales. Como consecuencia, los felinos cazan el ganado y los campesinos cazan a los felinos. 

Recomendaciones: establecimiento de zoocriaderos, educación ambiental, estudios detallados de poblaciones de mamíferos y frecuencia de la caza. La falta de información base sobre el tema de cacería dificulta la toma de acciones para disminuirla. 

Leyes que regulan la Cacería en Costa Rica: 
  • Ley de Conservación de la Vida Silvestre N7317 (07.12.1992): Esta ley prohíbe la cacería de especies con poblaciones reducidas y en peligro de extinción y regula la actividad a través de licencias de caza. Esta ley es modificada en el 2012 conformando la Nueva Ley de Vida Silvestre 
  • Reformas y adiciones a la Ley de Conservación de Vida Silvestre: Conocida como Nueva Ley de Vida Silvestre, aprobada 10.12. 2012. Esta ley prohíbe totalmente la caza, y elimina las licencias de caza deportiva. También prohíbe el tener animales silvestres de mascota y establece multas y provee al SINAC de mayor competencia para ejecutar esta prohibición. 
  • Ley de Biodiversidad: regula la los recursos genéticos y bioquímicos que pueden ser obtenidos de la vida silvestre. 
  • Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES). 
  • Ley Orgánica del Ambiente N7554: entre otros aspectos, regula los temas con respecto a especies amenazadas, vulnerables o en peligro de extinción. 


2. Introducción

En Costa Rica, al igual que muchos otros países del Neotrópico, la cacería, constituye una fuente de proteína e ingresos importante para las poblaciones locales. "Montear" o cazar es una actividad que se da comúnmente en zonas aledañas a las áreas protegidas, dentro de Reservas Forestales y corredores biológicos (Fig. 1). La cacería es un problema ambiental que debe analizar desde el punto de vista social, cultural económico y ecológico para poder plantear soluciones viables a nivel local (Oduber 2006).

Anteriormente el SINAC era la entidad encargada de otorgar las licencias de caza, que estaban destinadas principalmente a la llamada caza deportiva. Dentro de este grupo de licencias, se incluían permisos para caza de aves canoras, mamíferos mayores y de menor tamaño y pesca. Según datos del SINAC desde el 2000 hasta el 2012, el SINAC había otorgado 28,000 licencias para caza deportiva.

La iniciativa liderada por Aprefoflas, y planteada a través del mecanismo de "Iniciativa Popular", es decir presentada al congreso por ciudadanos no a través de diputados, elimina este tipo de licencias y prohíbe definitivamente la caza deportiva. Este proyecto de ley, conocido como Nueva Ley de Vida Silvestre, es el primero aprobado a través de este mecanismo y recibió el apoyo de distintos sectores. Estos hechos marcaron un precedente único en Latinoamérica y demuestran que en el país hay una cultura de conservación. Sin embargo se debe notar que la campaña de recolección de firmas y apoyo a ley se dio principalmente dentro de las ciudades, no en el ámbito rural. 

La Nueva Ley de Vida Silvestre prohíbe totalmente la caza para deportiva. La cacería solo puede ser practicada para subsistencia y para el control de especies silvestres o estabilidad misma del ecosistema que le soporta una vez que se hayan realizado los estudios científicos que lo justifiquen. La nueva ley también establece multas más altas y da mayor autoridad al SINAC para ejecutar la ley (Reforma). Con la reforma de la Ley de Vida Silvestre se espera que la situación de la cacería en Costa Rica y en ACOSA mejore.

La cacería en ACOSA tiene un claro elemento cultural, independientemente del tipo de cazador. La cacería se practica y se aprende de los padres y los abuelos. Sin embargo, según Oduber 2008, es una tradición que es posible debilitar a través de educación ambiental, cuando los cazadores entienden que esto es un delito y no quieren tener problemas con la ley.

En la zona de Osa se ha documentado que las poblaciones de animales son más abundantes dentro de las Áreas Protegidas que dentro de la Reserva Forestal (Carillo et al. 2000). Las áreas que bordean las zonas protegidas son las que presentan mayor amenaza de caza (Fig. 1, Borges & Herrera 2006). Se considera que las áreas protegidas han sido claves en mantener las poblaciones de mamíferos silvestres en el área. Sin embargo se debe recalcar que no se conoce la situación actual de la cacería en la zona en términos de áreas de mayor caza, numero de presas, frecuencia y se conoce poco sobre el tipo de cazador.


3. Tipología de la caza en Osa & Golfito

En la región de Osa y Golfito se pueden encontrar los siguientes tipos de cazadores: 

a. Cazadores locales o de subsistencia: Son aquellos que viven en la zona donde cazan y lo hacen para consumo propio, sin desperdiciar nada del animal (Borge & Herrera 2006). En este grupo se incluyen la cacería realizada por los grupos indígenas, población local y mineros (Sierra et al. 2006). La carne de monte es particularmente importante en la dieta de los indígenas.

b. Caza deportiva: Esta cacería se hace principalmente por placer. Es practicada en su mayoría por personas que provienen del área de Pérez Zeledón, San Vito o inclusive Panamá. Según Borges & Herrera (2006) estos últimos cazadores representan una cifra significativa, y la cacería es más intensa en la zona de La Gamba y Rancho Quemado.

c. Caza comercial: Este tipo de cazadores, pueden ser gente local o gente externa a la región. La carne la venden principalmente en los bares cercanos y se según entrevistas realizadas para elaborar el plan de manejo, este tipo de cazador es poco selectivo (Sierra et al 2006).

d. Caza por conflicto hombre: En la Península de Osa se da la caza debido a conflictos con felinos principalmente y chanchos de monte. Se ha reportado que al menos 17 jaguares han sido cazados desde el 2008 debido a ataques al ganado (http://www.yaguara.org/conflictos.php). Sin embargo, se ha observado que en muchos de los ataques al ganado en Osa, son realizados por pumas (Bustamente & Moreno, 2010). Los chanchos de monte, también son cazados al desplazarse fuera del Parque Nacional de Corcovado (PNC), ya que consumen los cultivos de las poblaciones vecinas (Altrichter-Cateula & Almeida, 2009).


4. Especies más cazadas en Osa y Golfito

Los principales animales cazados en la zona de Osa y Golfito son tepezcuintle (Cuniculus paca), zaino (T. tajacu) y chancho de monte (T. pecari) (Sierra et al 2006). La extracción de aves es común y también se caza danta (Tapirus bairdii), guatusas (Dasyprocta punctata) y cabros de monte (Mazama americana). No existe información detallada publicada de los sitios donde ocurre la cacería, sin embargo los guarda parques conocen cuales poblados, zonas y rutas son más frecuentadas por los cazadores, lógicamente estas cambian por lo que no es sencillo su monitoreo. En la Fig. 1 se presenta, aunque a muy gruesa escala, las zonas con mayor amenaza de cacería. La cacería se da en su mayoría en bosques nubosos. Es muy frecuente en la fila las Cruces, en el área noreste, donde los cazadores que son desplazados de la Reserva Forestal Golfo Dulce, van a cazar a esta zona (Borge & Herrera 2006).

A continuación se describen algunos datos sobre las tres especies más importantes (según Sierra et al. 2006) que se cazan en la zona de Osa y Golfito.

A. Chancho de monte (Tayassu pecari)

Se considera una especie en peligro de extinción. Su mayor población en Costa Rica se encuentra en el PNC (Fuller et al. 2002). Estos animales migran fuera del PNC durante los meses de época seca cuando hay una disminución de alimentos dentro del área protegida; es durante este tiempo cuando aumenta la cacería (Altrichter & Almeida 2005). Algunas de las rutas de migración, localizadas hacia el sur del PNC, han sido estudiadas por Sáenz & Carillo 2002, sin embargo se desconoce la actividad de estos animales en otras zonas de la Península. La reducción de las poblaciones de chanchos de monte tiene consecuencias importantes en la ecología del bosque, por la importancia de estos animales como dispersores y depredadores de semillas (Altrichter-Cateula et al. 1999)

Saenz & Carillo 2002 han estimado que para lograr una población genéticamente viable en ACOSA estos animales requieren territorios de 250 km2 y una población de alrededor de 500 individuos. Actualmente, las manadas que se observan corresponden a 16-105 individuos (Saenz & Carillo 2002). La reducción en la población de estos mamíferos silvestres también afecta a las poblaciones de felinos grandes, ya que son la presa principal de jaguares y pumas (Chinchilla 1997, Carillo et al. 2000). No hay estudios recientes que estimen con certeza la magnitud de la cacería en el chancho de monte en Osa y Golfito. Fuller et al. (2005) estudio la sobrevivencia de estos animales, en base a 25 hembras y 11 machos marcados en la zona del PNC. Este trabajo estimo que la cacería representaba 3-4% + 10% de la mortalidad anual, sin embargo esta muestra es pequeña y los rangos de confianza son muy amplios.

B. Tepezcuintle (Agouti paca; Cuniculus paca)

Junto con la carne de chancho de monte es la especie más consumida de mamíferos silvestres en la Península de Osa (Altrichter & Almeida 2002). También constituye una presa importante para los felinos del área (Carrillo et al. 2009). Sin embargo se conoce poco sobre el estado de la población de esta especie. Es posible reproducir la especie en zoocriaderos, de hecho en la Península de Osa se estuvo promoviendo su crianza como parte de programa de fincas integrales para consumo local (comunicación personal).

C. Saino ó zaino (Tayassu tajacu) 

Los saínos han sido mucho menos estudiados en el área de Osa y Golfito en comparación de los chanchos de montes. La revisión bibliográfica para este estudio no registro datos sobre la magnitud de la cacería para esta y las otras especies de pecaríes. Estudios realizados en el sector de Sirena, han determinado una densidad promedio de 0.23 individuos / ha (0.06 ± 0.41, 95% de confianza) (Montero, 2007). Se considera que los zainos son menos vulnerables a la fragmentación del hábitat y a la cacería que los chanchos de montes (Cullen et al., 2000; Peres, 1996 en Altrichter & Boaglio 2004). 


5. Acciones para disminuir la caza

La principal acción que se ha para disminuir la cacería es la reforma a la Ley de Vida Silvestre. Los efectos de dicha reforma y la aplicabilidad de la ley aún no se conocen ya que su aprobación es muy reciente. Sin embargo se espera que se tenga efectos muy positivos.

Monitoreo y vigilancia: 
Durante el periodo de la donación Moore [http://www.moore.org/pa-newsitem.aspx?id=468], se incrementó la cantidad de guarda parques, lo cual se cree que tuvo el efecto directo de disminuir la cacería y la tala ilegal. No se cuenta con datos publicados que confirmen esta afirmación, los efectos de la donación Moore sobre la conservación de los recursos naturales en el área deben ser sistemáticamente estudiados. 

En la zona de Osa y Golfito se desarrollan iniciativas lideradas por organizaciones no gubernamentales (ONGs) locales para disminuir la caza. Tres ejemplos son:
  • Programa de ubicación de cámaras trampa: En esta iniciativa los cazadores seleccionan los sitios donde colocar las cámaras trampa para fotografiar vida silvestre. Si un jaguar es fotografiado, el cazador que seleccionó el sitio recibe una remuneración económica. De este modo se utiliza el conocimiento del cazador para generar un beneficio de conservación y el cazador también se beneficia (proyecto de la Organización Yaguara [http://www.yaguara.org]).
  • Programa de compensación económica por pérdida de ganado u otro animal doméstico: Esta iniciativa paga al propietario el animal muerto por un felino. Para esto el propietario debe contactar a la ONG, quien visita el sitio y recoge pruebas (proyecto de la Organización Yaguara; [http://www.yaguara.org]). 
  • Educación ambiental: Se trabaja tanto con niños como adultos en temas de educación ambiental (Osa Conservación [http://osaconservation.org], Fundación Corcovado [http://www.corcovadofoundation.org] y la Organización Yaguara [http://www.yaguara.org]). 

6. Recomendaciones para disminuir la caza

Levantamiento de información básica para desarrollar estrategia anti-cacería: Uno de las principales limitaciones para disminuir la caza es la falta de información base, sistemática y actualizada para comprender el problema en la zona. Según Borges & Herrera (2006), se requieren estudios que den la información necesaria para desarrollar una estrategia en contra de la cacería. Estos autores sugieren que se debe obtener información sobre las siguientes variables:

  • Estudios poblacionales de las especies cazadas y las presas (número, sexo, edad y pesos). 
  • Frecuencia y temporadas de caza por especie. 
  • Ubicación de lugares de caza y accesos. 
  • Artes de caza usadas. 
  • Tipología de cazadores: Edades, residencia, oficio y profesión, tiempo que dedica al año a esta actividad y el tipo de arma que utiliza. 
  • Razón o justificación de la cacería. 
  • Redes sociales y transferencia de información. 
  • Ganancias económicas. 

Educación ambiental: Según Oduber (2008) la cacería es una actividad que se aprende a través de la familia y amigos. La educación ambiental es uno de los métodos para revertir este proceso y fomentar el manejo adecuado de los recursos naturales del área. A través de la educación ambiental en escuelas y comunidades se debe informar sobre la nueva ley de vida silvestre y las implicaciones de la misma.

Establecimiento de zoocriaderos: Borges & Herrera 2006 recomiendan incentivar proyectos de criaderos de tepezcuintles, saínos, venados y guatusas, para que consuman dichas carnes y al mismo tiempo hagan reintroducciones al bosque. Solamente los zoocriaderos de tepezcuintles se han establecido en el área, no se conoce el efecto que esto ha tenido.

Capacitación policial de las comunidades y SINAC para la vigilancia: En conjunto con los esfuerzos de educación ambiental se puede incentivar a las comunidades para que realicen trabajos de monitoreo en coordinación con SINAC. En el área de Osa y Golfito ha estado funcionando de forma intermitente los llamados COVIRENAS, grupos de vigilancia constituido por jóvenes de las comunidades. No se ha dado una evaluación sistemática de esta iniciativa por lo que se desconoce su efectividad y limitaciones.

Mejora de la situación socioeconómica de las poblaciones que viven cerca de las áreas protegidas para disminuir la dependencia sobre los animales (Borges & Herrera 2006).


7. Descripción de los materiales de referencia

A. Etiquetas de la biblioteca INOGO:

2.1.2. Península de Osa;
8.8. Caza; 
5.3.2. Chanchos del monte; 
5.3.4. Grandes felinos. 

Documentos identificados: 27 específicamente sobre la caza en la región de Osa y Golfito.


8. Referencias bibliográficas

Altrichter, M., & Boaglio, G. I. (2004). Distribution and relative abundance of peccaries in the Argentine Chaco: associations with human factors. Biological Conservation, 116 (2), 217–225.

Altrichter, M., & Almeida, R. (2002). Exploitation of white-lipped peccaries Tayassu pecari (Artiodactyla: Tayassuidae) on the Osa Peninsula, Costa Rica. Oryx, 36 (02), 126–132.

Altrichter, M., Carrillo, E., Sa ´enz J. & Fuller, T. (2001) White lipped peccary (Tayassu pecari) diet and fruit availability in a Tropical Costa Rican rain forest. Biologia Tropical, 49, 1105–1114.

Altrichter-Cateula, M., & Almeida, R. (2009). Los chanchos de monte Tayassu pecari tienen guardas personales en la Península de Osa, Costa Rica. Suiform Soundings, 9 (1), 18 – 10.

Altrichter-Cateula, M., Saenz-Mendez, J. C., & Carrillo-Jimenez, E. (1999). Chanchos cariblancos (Tayassu pecari) como depredadores y dispersores de semillas en el Parque Nacional Corcovado Costa Rica. Brenesia, 52, 33 – 43.

Borge, C., & Herrera, B. (2006). Análisis de amenazas y oportunidades para la conservación en ACOSA. Informe Técnico No. 3. (p. 95). San Jose, Costa Rica.

Bustamante, A., & Moreno, R. (2010). Situación y estrategia para mejorar la conservación del jaguar en la Península de Osa., 14 (2), 2010.

Carrillo, E., Fuller, T. K., & Saenz, J. C. (2009). Jaguar (Panthera onca) hunting activity: effects of prey distribution and availability. Journal of Tropical Ecology, 25, 563–567.

Chinchilla, F. A. (1997). La dieta del jaguar (Panthera onca), el puma (Felis concolor) y el manigordo (Felis pardalis) (Carnivora: Felidae) en el Parque Nacional Corcovado, Costa Rica. Revista Biológica Tropical, 45 (3), 1223–1229.

Fuller, T. K., Carrillo, E., & Saenz, J. C. (2002). Survival of protected white-lipped peccaries in Costa Rica. Canadian Journal of Zoology, 80 (3), 586–589.

Montero Arango, A. 2007 Estimación poblacional, movimiento y uso de hábitat (Tayassu pecari y Pecari tajacu) en el Parque Nacional Corcovado, Costa Rica. Tesis para obtener el grado de Maestría en Conservación y Manejo de Vida Silvestre. Universidad Nacional, Heredia Costa Rica.

Oduber, J. (2008). Caracterización social, ambiental, económica y legal de la cacería de animales silvestres en el sitio osa: Primer informe de avance (pp. 1–37).

Sierra, C., Castillo, E., & Arguedas, S. (2006). Diagnostico biofísico, social, económico, productivo y análisis institucional (Proceso de Elaboración de los Planes de Manejo del Parque Nacional Corcovado (p. 100).


8. Tablas

Tabla 1. Promedio de consumo de tipos de carne en la Península de Osa.




Fuente: Altrichter, M & Almeida R. 2002. Importancia de la carne de monte en la dieta de los habitantes de Península de Osa.



Tabla 2. Mortalidad por sexo en adultos de chancho de monte, en el Parque Nacional Corcovado, durante Febrero 1995- Febrero 2001.



Fuente: Fuller, T. K., Carrillo, E., & Saenz, J. C. (2002). Survival of protected white-lipped peccaries in Costa Rica. Canadian Journal of Zoology, 80(3), 586–589.



8. Figuras



Figura 1. Áreas que presentan mayor amenaza de cacería en Península de Osa.  

Fuente: Borge, C., & Herrera, B. (2006). Análisis de amenazas y oportunidades para la conservación en ACOSA. Informe Técnico No. 3. (p. 95). San Jose, Costa Rica. p 56

Nota: Este mapa debe de interpretarse con cuidado, ya que considera la intensidad de la amenaza sin considerar el tipo de cobertura. Es decir, hay zonas donde la probabilidad de caza es nula, ya que son zonas urbanas o cuerpos de agua, y están incluidas en el análisis, alterando la escala utilizada para evaluar las amenazas. Los cuadros representan áreas de 25 km2.